SAN LUIS, noviembre 11 (Agencia Paco Urondo) Después de haber bombardeado Irak, matar niños y mujeres, terminar con la población de Afganistán, exponer a las ciudades repletas de personas de sus aliados a los atentados de la muerte, de sostener y propagar la tortura de prisioneros, matar periodistas con tanques imponentes, de proveer de armamento de alta tecnología al estado de Israel para masacrar a palestinos, y ocultar la muerte de su soldados americanos el bombardero George W. Bush sucumbió indefenso ante el farragoso y variado electorado norteamericano.
Es posible que para una mirada cándida, optimista y acaso humana, la caída electoral del Presidente de la Muerte se traduzca en alegría por la posibilidad de un inmediato cambio en Estados Unidos y en el mundo, puesto que este acontecimiento implicaría acotar la proliferación de atrocidades que destila naturalmente la administración de Bush y de sus aliados.
Sin embargo una mirada más profunda sobre la debacle sufrida por George W Bush nos puede acercar a las verdaderas causales de la merma de sus votos. Nada mejor que en estos casos formular algunas preguntas.¿Se expresó el pueblo norteamericano en contra de la guerra, la tortura, la masacre de países que realiza el Gobierno de su país? ¿Se expresó el pueblo norteamericano en contra de los negociados de la familia Bush con capitales y empresas petroleras de Arabia Sudita? ¿Se expresó el pueblo norteamericano en contra la costumbre de su Gobierno de hacer pasar grandes e interminables hambrunas a países que dependen del sistema financiero neoliberal de sus bancos acumuladores de patrimonios de estados y naciones empobrecidas?
¿O en contra de los 400 mil millones de pesos aprobados por el congreso con votos de Republicanos y Demócratas para financiar guerras en los años 2006 /2007?¿En contra de la invasión de Israel al Líbano?¿En contra de la extensión de la Ley Patriótica , que suspende las garantías democráticas y libertades personales protegidas por las garantías individuales y la Constitución , aprobadas por Republicanos y Demócratas?
Luego de analizar y encontrar la respuesta a estas preguntas podremos decir si algo cambiará en el mundo o no. Mientras tanto tendremos que seguir confiando en nuestros pueblos latinoamericanos y a seguir atentos a otros comicios como por ejemplo a el que en la olvidada Nicaragua hizo volver al sandinismo al poder y a la consideración popular. (Agencia Paco Urondo)
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