miércoles, 8 de abril de 2009

La desmentida de Cadelli y otras desventuras del pinosolanismo, por Joe Cornejo

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) 1. Cadelli y la Paco

A las 20.29 del jueves pasado, la Agencia recibió el siguiente correo:

Sr. Director
Agencia Paco Urondo
José Cornejo

De mi consideración:

Por la presente me dirijo a Ud. solicitándole corrija a la mayor brevedad posible la información por la que se atribuye a mi persona declaraciones que no son ciertas. En tal sentido dejo en claro que:

1. No fui entrevistado por la Agencia Paco Urondo.
2. No estuve en la Radio Gráfica Patricios el martes 19 de agosto del corriente.
3. No declaré lo que afirma la Agencia Paco Urondo con fecha 20/08/08.
4. No he descalificado personalmente a compañeros por tener diferencias de criterio, a lo largo de más de cuarenta años de militancia social, gremial y política.
5. Con esta aclaración doy por terminada la confusión generada.

Atentamente.
Ángel Francisco Cadelli

En el comunicado publicado Cadelli desmiente lo publicado en la nota "Pino Solanas tiene un campo de 200 hectáreas de soja". Rápidamente, la Agencia rechequeó los datos y estas son las conclusiones: 1. La Paco nunca dijo haber entrevistado a Cadelli. 2. La gente de la Gráfica señaló que no fue el martes sino el jueves 14, en el programa Patria Grande Latinoamericana, emitido de 18 a 20 horas. 3. Cadelli sí declaró que Solanas tenía un campo de 200 hectáreas. 4. Lo de la descalificación corre por su cuenta, el dato objetivo existe. 5. No existe confusión, Solanas es un pequeño productor sojero.

No solo Cadelli adelantó la condición minifundista de Solanas, sino que el mismo Solanas llamó y escribió a la Agencia una réplica (Derecho a réplica: Pino Solanas responde) donde confirma que tiene un campo donde planta soja. No asume 200 hectáreas, sino 80, pero al igual que ocultó esas hectáreas durante el conflicto, bien podría callar ahora las otras 120.

2. El pequeño productor Pino Solanas

No es del estilo de la Agencia publicar golpes bajos. En lo personal, creo que no ha hecho la condición agropecuaria de Solanas votar a favor de la Sociedad Rural ni la de Capitanich en contra. Entonces, ¿por qué publicamos una nota así?

Existen dos razones, la primera menos importante que la segunda. Uno, Solanas, pretendido baluarte de la ética dentro del campo popular, tendría que haber tenido la honestidad de haberlo remarcado cuando expuso sus opiniones a favor de la Sociedad Rural y el monopolio Clarín. Dos, los militantes populares dentro del kirchnerismo nos hemos visto expuestos a un sinfín de chicanas y exigencias de autocrítica (tal como pueden verse en la Agencia), muchas de ellas expedidas por el pinosolanismo. Moraleja: trapitos sucios tenemos todos, como suele acontecer con los seres humanos. Aquellos que no lo asumen, corren el riesgo de aspirar a Hombres Nuevos guevaristas y terminar jugando con lo más rancio de la Antipatria.

Muchos de nosotros, militantes kirchneristas, aceptaríamos las críticas de buena leche provenientes de otros compañeros que encuentren contradicciones colectivas o torpezas individuales en el proceso político actual. Nadie dice que el kirchnerismo sea perfecto, no lo suelen ser los movimientos nacionales compuestos por variopintas fracciones de clase, muchas de ellas enfrentadas entre sí. Lo que no vamos a aceptar es que la crítica la hagan quienes votan en conjunto con la oligarquía, porque sino, también tendríamos que creer que las tapas del Ámbito Financiero son desinteresados consejos en pos de una país socialmente más justo.

3. La verdadera discusión de fondo

Lo que en el fondo se está discutiendo es el modelo de país sobre el que queremos avanzar. Y en la reciente batalla por la resolución 125 se liberó un fenomenal conflicto entre dos frentes policlasistas. Y esa batalla la ganó el frente más reaccionario. No solamente porque las convicciones del corazón de Cobos valieran más que el proyecto colectivo que integra o por el resentimiento de Solá a causa del ostracismo impuesto. La batalla se ganó en el frente mediático, que es decir, el frente de lo argumentativo y lo simbólico.

Proyecto Sur o la banda de lilitos disidentes, no tiene ninguna chance de cambiarle una coma al programa económico y social de la Sociedad Rural, el FMI y la sociedad Noble – Magnetto. Pero sí puede lavarle la cara. Pinedo o Biolcatti son dos oligarcas que no van a confundir a nuestro Pueblo. Sí lo hicieron los Solanas, los Buzzi, los De Gennaro. Por eso, nuestro rol militante fue desnudar a los traidores.

¿Y cómo se explica que un blog, que es algo así como una cuenta de correo pero abierta, pueda haber generado tanto despelote en Proyecto Sur? PS, que parecía ser (como dijo María Pía López) la gran esperanza de superación del kirchnerismo. Un partido sin estructura que, en una elección nacional donde el mejor gobierno de los últimos 30 años es plebiscitado, logra robarle el 7% del electorado. No ha sido justamente la capacidad de fuego de la Paco quién ha generado este debate. Acaso sí supimos meter el dedo en la llaga de la horrible defección de los pinosolanistas. Digo horrible, porque muchos de nosotros nos formamos con Memoria del saqueo. Yo mismo me perdí una parte de mi viaje por Bolivia por leer (y destruir) Los silencios y las voces en América Latina, de Alcira.

Le quedan a estos compañeros dos caminos. Aspirar a convertirse en un nuevo Frepaso y quedar expuestos a que un militante insolente de la web los vapuleé o con críticas y diferencias, ayudarnos a construir un mejor movimiento nacional. Ya no está en nuestras mano esta decisión. (Agencia Paco Urondo)

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