miércoles, 8 de abril de 2009

El sindicalismo apoya a Lugo en Paraguay

CAPITAL FEDERAL (Agencia Paco Urondo, por Mariano Vázquez) Es uno de los más reconocidos y respetados dirigentes sindicales del Paraguay. Comenzó desde muy joven en el gremio de la construcción. Como máximo referente de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica impulsó el apoyo incondicional de esa organización a Fernando Lugo. En esta entrevista con ACTA da cuenta de los desafíos que se avecinan en la nación guaraní luego de 61 años de dinastía del Partido Colorado.

De visita en la Argentina para asistir a un encuentro de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) y luego de visitar la CTA y reunirse con el secretario de Relaciones Internacionales, Adolfo Aguirre, el presidente de la CUT-A, Bernardo Rojas, dio cuenta del panorama actual en el Paraguay que aún reboza de felicidad por la histórica victoria de Fernando Lugo en las elecciones del 20 de abril pasado.

Bernardo, el objetivo principal se logró, después de 61 años se rompió la dinastía colorada en el Paraguay y ganó Lugo.

El pueblo no sale todavía de su alegría, de su asombro, porque nosotros sabíamos que ganábamos pero no con la diferencia que se logró (Fernando Lugo aventajó por 10 puntos a la candidata colorada Blanca Ovelar). Derrotar por esa cantidad al Partido Colorado es increíble. El primer paso está cumplido: sacar a la rosca mafiosa del poder, desalojarlos y comenzar a construir un nuevo modelo de sociedad en nuestro país; ahora hay que combatir al clientelismo, al prebendarismo, la corrupción.

¿Cuál es el desafío más grande de la etapa que se viene?

Es un andamiaje corrupto de 61 años el que hay que derrotar. Un andamiaje de domesticación de los trabajadores y el pueblo. Por eso considero que el gran desafío es reactivar la economía, crear trabajo como sea; después tenemos que combatir la corrupción, desterrarla del país y también combatir lo más peligroso que es la impunidad. Y tenemos que tocar todos los estamentos: hay corrupción en todos los poderes del Estado, en la policía, en los militares, en todos los niveles. No es una cosa que se hará de la noche a la mañana. Pero el primer gran paso se dio: demostrarle al pueblo paraguayo que era posible derrotar a esta gente. Porque nos creíamos incapaces de sacarlos a estos alguna vez. La gente decía `es imposible, no va a perder´ y, sin embargo, se ganó con una diferencia grande. Por eso no hubo posibilidad de que nadie diga nada.

¿Pero existieron intentos de fraude?

... Si, fraude hubo, intentaron, compraron cédulas, compraron veedores, votaron los muertos, mudaron electores a otros lugares. La ventaja que tuvimos es que mucha gente trabajo en ese campo con rapidez. Gente experta que trabajó en la Justicia Electoral, entonces se pudo controlar.

También ayudó mucho la presencia masiva de observadores internacionales. Por ejemplo, la CTA envió 15.

El apoyo de la CTA fue impresionante. Fueron compañeros muy valiosos. También lo que hizo la OEA (Organización de Estados Americanos) que vinieron al Paraguay desde mucho antes a controlar y pusieron la condición del conteo rápido. La chapa (boleta) presidencial se tiene que contar sí o sí en una hora. Nosotros a la noche ya teníamos la cifra de la elección presidencial de que ganaba Lugo. Hicimos denuncias y ellos pudieron comprobar la veracidad de ese tipo de corrupción que el Partido Colorado intentó hacer. La gente construyó este triunfo. Es un triunfo del pueblo común, que como nunca fue a votar, a votar. La gente se hizo dueña de este triunfo.

Además se registraron niveles históricos en la asistencia a votar.

Si, fue histórico. Casi el 70% fue a votar. Pero nunca fue tanta gente a votar, siempre fue menos del 40%. La gente fue masivamente a votar a pesar de todo el trabajo sucio que se hizo contra Lugo, incluso el intento de impugnar su candidatura, ese fue el primer triunfo del pueblo y de las organizaciones sociales que impidieron este intento, que salieron a la calle.

¿Cómo cree que la CUT-A, la CNT, que contribuyeron con su militancia a la victoria de Lugo, se ubicaron en la difícil línea de apoyo al gobierno, pero también de defensa de los trabajadores?

Tenemos un problema serio en ese sentido porque resulta que el sector mayoritario de trabajadores son del sector público, que son todos colorados, y dominan los sindicatos. Ellos no asimilaron el golpe aún. Nosotros ahora aparecemos como oficialistas, pero eso lo tenemos que administrar bien porque nosotros no vamos a ser oficialistas fanáticos, vamos a serlo en la medida en que el gobierno vaya cumpliendo con sus compromisos electorales y con lo que nosotros planteamos, fuimos parte de la elaboración del programa de gobierno de Lugo. Si eso se cumple no vamos a tener problemas. Ahora nos toca a nosotros, tiene que llegar la primavera sindical, estamos en otra etapa, por un lado tenemos que cuidar al gobierno, hacer algunas concesiones para que el gobierno se vaya asentando, no podemos empezar a golpear, golpear y golpear sabiendo lo que nos costó este triunfo. En estos primeros meses tenemos que ser un soporte de Lugo y a partir de ahí ir avanzando y si somos fuertes los trabajadores podremos marcar rumbo. (Agencia Paco Urondo)

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