CAPITAL FEDERAL, Agosto 7 (Agencia Paco Urondo - 412) (Publicado en Clarín, gentileza Encuentro Nacional) Los funcionarios están pendientes de quién será candidato oficialista en el 2007. El secretario de Cultura dijo preferir a Kirchner. Y todos hacen sus apuestas.
La piedra fue arrojada del lugar menos pensado y causó alboroto en la tropa kirchnerista. Fue cuando José Nun, el secretario de Cultura, dijo muy suelto el lunes pasado que entre Néstor y Cristina Kirchner, él se quedaba con el Presidente para gobernar por otro período de cuatro años.
"Yo respeto enormemente a la pingüina, pero prefiero al pingüino", fueron sus palabras, en una entrevista con Clarín. Nun es abogado y politólogo reconocido, y para muchos en las filas oficialistas lo suyo fue el "exabrupto" de un intelectual que puede darse esos lujos.
"¿Todavía está este hombre en el Gobierno?", se preguntaron horas después funcionarios kirchneristas que recordaron cómo el antecesor de Nun, Torcuato Di Tella, se fue eyectado del cargo luego de hacer polémicas declaraciones.
Es cierto que lo de Nun no tuvo el voltaje de lo de Di Tella, que comparó al Gobierno nacional con un "circo" y a Kirchner con su "dueño". Pero en el universo K, se sabe, solo hablan los que el Presidente designa para ello y nadie se sale de libreto. Indemne, al menos.
Para otros, sin embargo, los dichos del secretario de Cultura reflejan lo que piensa una mayoría silenciosa, que aunque pueda tener aprecio por Cristina considera a Kirchner como su indiscutido "jefe político".
Además de ratificar que las elecciones se harán en octubre de 2007 y que la decisión final sobre la candidatura oficialista se tomará hacia abril, el diputado ultrakirchnerista, Carlos Kunkel, minimizó las palabras de Nun: "Es un brillante intelectual, pero con todo respeto, experiencia de conducción o de toma de decisiones político-partidarias no tiene", señaló el legislador.
Kunkel describió a la pareja presidencial como "un equipo identificado política y doctrinariamente. Sea uno u otro no se va a notar la diferencia", dijo. Y aunque aseguró que "Cristina sería una excelente candidata", su habitual vehemencia trocó a tono de barricada al afirmar: "Desde hace décadas, el jefe del equipo es Néstor Carlos Kirchner".
—¿Y si Cristina fuera candidata, qué rol tendría Kirchner?, le preguntó Clarín.
—La conducción política—, respondió Kunkel.
Quien aparece como principal fogonero de la "opción Cristina" es el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el único porteño que tuvo el privilegio de sumarse a la cúspide del poder pingüino, ese trío que permanece invariable desde los tiempos de Santa Cruz: el Presidente, su esposa Cristina y Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico y estratega.
Pero Fernández, dicen en la Casa Rosada, no actuaría de ese modo sin un guiño del Presidente, quien también ha llegado a hacer sugestivos brindis por "Cristina 2007". Para los escépticos, un "divertimento" de Kirchner "para evitar que se hable antes de su reelección".
Hace dos meses, en Chubut, el propio Kirchner lanzó la frase de que en 2007 habrá "candidato pingüino o pingüina". Y siguió sembrando las dudas. Es Kunkel quien sincera la estrategia oficial: "Si nadie (en la oposición) lo hace, ¿por qué tenemos que definir nosotros ahora la candidatura?". (Agencia Paco Urondo)
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